Si HTML es el esqueleto, CSS es la piel, la ropa y el maquillaje. Sin CSS, la web sería aburrida, blanca y negra (como en los 90s). CSS nos permite decir: "Quiero que este título sea azul y grande".
CSS no se "ejecuta", son reglas. Tienes que memorizar esta estructura:
Traducido a código real:
h1 {
color: red;
font-size: 50px;
}
Traducción: "Oye navegador, busca todos los títulos h1 (Quién), cambia su color (Qué) a rojo (Cómo), y su tamaño a 50 píxeles".
Hay muchas formas de apuntar a un elemento, pero estas son las dos principales:
Si escribes p { ... }, afectarás a TODOS los párrafos de la web. Es útil para cosas generales, pero peligroso si quieres ser específico.
Esta es la forma profesional. Le pones un nombre (clase) a tu etiqueta HTML y luego la llamas en CSS con un punto.
HTML: <button class="boton-vip">Click</button>
CSS: .boton-vip { background: gold; }
/* Esto cambia el color de fondo de toda la web */
body {
background-color: #222; /* Gris oscuro */
color: white; /* Texto blanco */
}
/* Esto estiliza nuestra clase personalizada */
.caja-alerta {
border: 2px solid red;
padding: 20px; /* Espacio interior */
border-radius: 10px; /* Bordes redondos */
}
En tu archivo index.html de la lección anterior:
<head>: <style> h1 { color: blue; } </style>.